lunes 8 de marzo de 2010
sábado 23 de enero de 2010
domingo 3 de enero de 2010
viernes 2 de octubre de 2009
Sé que a lo mejor no es el mejor momento pero en realidad, cualquier momento es bueno para decirte lo que siente mi corazón. Algunas veces me parece que he muerto; sin mortaja, sin entierro, por eso siento la necesidad de escribirte estas breves notas. No sé si te producirán risa, quizás espanto o de repente sientas lástima, pues este es el único sentimiento que te inspiran las personas que no buscan su destino. Pero te aseguro que yo traté de hacerlo cuando te conocí. Lo único cierto de todo esto, es que me encuentro en medio de la vida, de mi vida, mirando para arriba y para abajo, y no te veo por ningún lado. Mis noches son una calamidad, mis problemas me agobian y deseo esfumarme de aquí, lejos, muy lejos.
Me gusta resolver mis cosas: no sé porque razón esta situación no he podido resolverla; me llena de rabia todo esto, ¿sabes por qué?, porque sé que esto no es normal: el juego, el olvido y después regresas como si nada pasó.
También quiero que sepas que esto es un adiós. Un adiós para siempre, sin reconciliación, porque no fuiste sincero. Te comportaste conmigo como uno más del montón, yo pensé que eras diferente, pero me equivoqué. No importa si tú jugaste o fue que yo te dejé jugar con un amor tan sincero que no te dio miedo destrozar. El amor es para compartirlo, el amor es un juego de dos, el amor cuando es puro y sincero o se siente de corazón, es como una flor de naranjo, con tanto olor que empalaga cuando la olemos, así debe ser el amor. Pero esto no es lo que tú sientes por mí. Me abandonas, no me llamas, me quema tu desamor…, por eso no quiero volver a mirar tus ojos, porque allí esta la gran tentación. Quizás has confundido la pasión con el amor y, he llegado a la conclusión de que no sabes lo que es el amor.
Espero que cuando leas estas notas, yo ya esté muy lejos y si no puedo irme voy a poner un muro de hielo entre tú y yo. No quiero que sigas jugando a la muñequita de cartón; yo siento, soy una mujer que necesita amor.
Adiós
lunes 31 de agosto de 2009
Los trozos en negrita me recuerdan a lo que yo siento por Alex. Y los trozos subrayados son los que él pordía decirme a mí.
Esta canción me recuerda tanto a él. Mientras que la escribía se ha conectado, acababa de llegar de la calle, que ha quedado con una chica hoy para conocerla. Alex por ahí haciendo vete a saber qué y yo en casa medio llorando y escribiendo tonterías de estas. Pero en fin, es lo que me ha tocado.
domingo 30 de agosto de 2009
Me alejé, me alejé de él y de su mundo, nos enfadamos y decidí no saber nada más de Alex. Lo pasé realmente mal, lo reconozco, pero tenía que hacerlo, tenía que lograr desprenderme de él para que mi vida pudiese dar un vuelco de 360º. Pero esta distancia no duró mucho... Antes de semana santa nos volimos a ver, volvimos a quedar algunos días por semana. Y como es de esperar las cosas volvieron a ser como unos meses atrás... Él se dio cuenta de cuanto lo quería, de lo que sería capaz de hacer por él. Aunque no quiera aceptarlo se dio cuenta de que sería capaz de hacer cualquier cosa con tal de que él estuviera bien. Es más, no solo se dio cuenta de esto, también se dio cuenta de que sería capaz de hacer cualquier cosa que me pidiera, costara mucho o poco. Y así fue. Así me utilizó.
A mí en un principio no me importaba que recurriera a mi cuando estaba solo, lo importante es que recurría a mí. Pero claro, empecé a ver que Ari y Alex otra vez tonteaban... Y sé lo que ha significado la Ari para él, así que decidí alejarme nuevamente pues contra ella no podía hacer nada. Así fue hasta no hace mucho... Estuve unos meses sin hablar con él, y fue entonces cuando la vida realmente me demostró que si pretendía ser feliz debía de alejarme de todo aquello que llevara puesto el nombre de Alejandro. Pero no pude contenerme más tiempo sin saber nada de él. Nos peleamos y casi a finales de junio me pidió perdón y me dijo que quería que volviésemos a hablar. No pude negarme, él siempre puede conmigo. En fin empezamos a hablar de nuevo y como no sucedió lo que era de esperar, volvió a ser mi centro de atención. En realidad creo que nunca ha dejado de serlo, porque si fuese así no perdería el culo por él a la mínima que me dijera un "hola" después de algunos meses sin tener ningún tipo de contacto. Lo que me sucede es que siempre he intentado engañarme a mi misma. He intentado hacerme creer que él ya estaba fuera de mí, que hacía mucho tiempo que había marchado de mi vida y que no me afectaba en absoluto nada de lo que pudiese hacerme. En julio fue cuando me di cuenta de que no podía engañarme más, que era inútil porque el hecho de que me dijera que ya lo había superado no cambiaba la situación, es más, la empeoraba.
Volvimos a hablar como antes, pero cada cual con sus respectivas parejas. Un día antes de irme de vacaciones quedamos y estuvimos super bien la verdad. Al día siguiente me fui de vacaciones y cuando regresé a casa Alex me dijo que al siguiente día me fuera a malgrat con su familia. Yo no podía decir que no como de costumbre. Y como no, sucedió lo que me temía. Todo volvía a ser como antes, sentía que nunca había dejado de quererlo, siempre ha estado dentro de mí. Esto ha sucedido hace poco... Ahora quedamos y mucho la verdad, pero como siempre él es egoísta. Creo que no lo hace con mala intención pero muchas veces actúa de una forma que realmente me jode a más no poder. Otra vez lloro cada día, él me dice "yo ya estoy bien como estamos, somos amigos, eres tú la que se complica porque quiere" A ver sinceramente esto no me sienta mal, lo que me sienta mal es que juegue conmigo de la manera en que lo hace. Siempre recurre a mí cuando se cansa de las tías, pero en los momentos que suele tener él en los que cree que esta "pillado" de esa tía pues suda de mí a más no poder. Y sinceramente esto para mí es peor incluso que si me clavaran un puñal en pleno corazón. Maneja mi vida a su antojo... Ahora sí, ahora no, mañana quién sabe... Pero no tengo las suficientes fuerzas como para decirle que se acabó todo, que no quiero pasar más días en casa esperando un sms de él, porque espero en vano.
Nuestros caminos seguirán así, juntándose y separándose a lo largo del tiempo, pero todo a su antojo. Cuando él quiera lo veré, cuando él quiera lo echaré de menos, cuando él quiera seré feliz, cuando él quiera viviré pensando cuanto tiempo más durará todo esto, cuando él quiera....
Paro de escribir que mi madre quiere ponerse....
